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13/03/2007
La ruta de la espirituosa bebida
La elaboración del pisco es un arte digno de mostrar en esta breve visita por cuatro haciendas y bodegas iqueñas. Descubra el porqué de su calidad y su prolífica producción que busca posicionarse en el extranjero.
En la imagen: Carlos Mejía, productor de La Blanco, muestra las bondades de su nueva variedad Mosto verde, gran linaje. (Foto: Sebastián Castañeda)
Por Ana Valenzuela
Del cielo gris de Lima hasta la radiante Ica solo distan cuatro horas de viaje, siguiendo la ruta de la Panamericana Sur (300 km). Recorrido que emprendemos no solo por la cálida ciudad, sino también por sus fértiles campos, donde las mejores uvas, luego de un ancestral proceso, dan vida a la más espirituosa de las bebidas de origen peruano: el pisco.
OCUCAJE
Van a dar las 11 de la mañana y la temperatura se acerca a los 30 grados, cuando ingresamos a la bodega Ocucaje (334 km al sur de Lima) y el intenso aroma embriagador de la uva en proceso de fermentación nos anuncia la generosa producción: 200 mil litros por año. "Desde que se instauró el día del pisco nuestra producción se incrementó en 70%, pero existe todavía mucha gente que no conoce el pisco y otros que aún no tienen costumbre de beberlo", comenta Aldo Rubini, gerente de producción.
"Ocucaje" ha preferido apostar por la modernidad. Por ello el proceso de generación del pisco se realiza en amplias instalaciones, donde las tradicionales pipas o botijas son reemplazadas por luminosos tanques (cada uno puede albergar 50 mil litros de jugo de uva) y las falcas han cedido ante los alambiques, incluso lucen uno traído de Francia.
LA BLANCO
Luego de recorrer un paisaje, donde la constante es la vid, llegamos hasta la hacienda y bodega La blanco (310 Km al sur de Lima). Aquí lo tradicional es su sello personal. Desde la trilla o pisado de 100 mil kilos de uva en el lagar hasta el destilado en las falcas artesanales (cada una tiene capacidad para tres mil litros de mosto). Además, en su hacienda de 100 hectáreas conserva un horno a base de barro que antes sirvió para elaborar las botijas.
La Blanco tiene, por el momento, dos variedades en el mercado: el quebranta y el acholado, pero en dos meses --nos adelanta el productor Carlos Mejía-- presentará el Mosto verde, gran linaje 2006, cuya elaboración demandará 15 kilos de uva por litro. Probamos a este Mosto antes de su salida al mercado, y los comentarios solo pueden resumirse como una exquisita explosión de aromas que luego de acariciar la garganta retornan para deleitar el paladar.
VIEJO TONEL
El segundo día del recorrido se inicia en la hacienda Viejo Tonel (Km 292 al sur de Lima). Esta exhibe orgullosa un manto verde de 100 hectáreas formada por los cultivos de la uva en la variedad de torontelo, quebranta, italia, albilla, moscatel e italia rosada.
Por ahora el mercado local es el principal demandante de sus productos, entre los que destaca el acholado Gran Comodoro. "Una de las novedades que tenemos es La Moyard, un gran comodoro mosto verde quebranta", comentó el gerente William Temoche, quien nos recuerda que en las dos bodegas que tiene en Ica se pone en práctica la técnica ancestral, donde las falcas y el lagar marcan la pauta.
LA CARAVEDO
El recorrido termina en la hacienda La Caravedo (Km 295 al sur de Lima). Aquí los viñedos orgánicos son su principal aporte en la producción de pisco. "Se cultivan plantas (legumbres y yerbas aromáticas) cerca del cultivo de la vid. Estos liberan insectos benéficos que se comen a las plagas", explicó Rodrigo Peschiera, gerente general. Esta novedosa técnica de cultivo se acompaña de una cuidadosa producción del pisco, el cual sigue con las tradicionales técnicas.
Luego de esta breve presentación, solo queda decir: la invitación está en pie.
El Comercio
23:00 Anotado en Piscos | Permalink | Comentarios (1) | Enviar a Email
Comentarios
fvr enviar imformacion sobre hospedaje en epoca de
SEMANA SANTA, gracias att L Ortega
Anotado por: lui s f ortega | 17/03/2007






